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Gestión energética y de consumos de las casas

Gestión energética y de consumos de las casas

Últimamente, debido al incremento de los precios de la electricidad, se habla mucho del gasto energético. En cualquier caso, desde siempre, los consumos son uno de los principales costes variables de un alojamiento vacacional junto con la limpieza y los mantenimientos. Por ello, desde 2011 siempre hemos trabajado para reducir su coste al máximo, conscientes de que, al mismo tiempo una reducción de los consumos nos permitía también reducir el impacto en el medio ambiente de los alojamientos.

A continuación explicamos cómo gestionamos e intentamos minimizar el coste de cada uno de los consumos en las casas de Naturaki las cuales gestionamos el mantenimiento y el día a día y/o tenemos la oportunidad de intervenir directamente en su rehabilitación.

Agua

Gestión energética y de consumos de las casas

Se habla mucho del precio de la electricidad pero para nosotros, el agua es el auténtico bien escaso que tenemos y es uno de los suministros que más nos preocupa de siempre. La electricidad se puede generar de muchas formas diferentes y transportar de una forma relativamente sencilla y desde muy lejos. Para el agua se necesitan tener acuíferos cercanos (evidentemente también es posible hacerla llegar de muy lejos o construir desalinizadoras, pero el coste es elevadísimo). Yo mismo en Vilafreser, mi pueblo natal, recuerdo que de pequeño había tres balsas de agua durante todo el año. Actualmente no queda ninguna de estas balsas. Junto con la mayor profundidad y menor caudal de muchos pozos indica claramente que el nivel freático ha descendido.

En un alojamiento el principal consumo de agua es, con clara diferencia, el agua que se gasta para mantener los jardines. Por eso, cuando nosotros encargamos la renovación de un jardín, siempre lo enfocamos para que tenga el mínimo consumo de agua y en los asesoramientos que realizamos recomendamos siempre poner césped artificial, especialmente si son jardines de menos de 250 m2.

Colocando césped artificial, junto con el riego gota a gota y utilizando plantas autóctonas para la decoración del jardín, conseguimos quedarnos en el tramo 2 de consumo de agua aunque la casa tenga piscina y/o jacuzzi. En las casas que el jardín se hizo con césped natural intentamos minimizar los tiempos de riego y regar durante las horas más adecuadas, pero la diferencia de consumo es muy importante y resulta inevitable entrar en el tramo 4 en los meses de más calor. A nivel de costes estimamos que el sobre-coste de un jardín con césped artificial se amortiza al cabo de unos 5 años (menor consumo de agua y menor coste de mantenimiento).

A nivel de consumo de agua por parte de los huéspedes en el día a día, el consumo es extremadamente variable en función de la capacidad de la casa, según nuestras estadísticas puede ir desde los 130 litros por persona y día en invierno, hasta los 400-450 litros por persona en los meses de más calor para las casas con césped natural y 250-300 litros para las casas con césped artificial y plantas autóctonas. Realmente es uno de los consumos más difíciles de controlar y por tanto de optimizar ya que, salvo asegurar que no hay fugas de agua, el calor y el consumo de cada persona se escapa de nuestro control. De hecho, según diferentes estudios publicados, vemos que estos consumos estarían por debajo del consumo medio de agua diario por huésped en un hotel, ya que se sitúa en unos 390 litros por persona y día, sin embargo, no es motivo por el que no podamos seguir intentando reducir el consumo.

Lo más arriesgado son hechos imprevistos que pueden disparar el consumo de agua en un trimestre concreto y por tanto hacer saltar de tramo el recibo del agua con un fuerte incremento de su precio: fugas de agua (rotura de tuberías -normalmente en la zona de jardín- que no se detectan al momento) o que alguien se deje accidentalmente abierto un grifo. Afortunadamente, dado que es totalmente excepcional, a día de hoy no se ha instalado ningún sistema de control y monitoreo en tiempo real de detección de fugas de agua en los alojamientos. Aunque no descartamos hacerlo en un futuro, ya que el coste es elevado y preferimos evitar fugas controlando que las instalaciones tengan el mantenimiento adecuado y evitar al máximo grifos abiertos accidentalmente y posiblemente podemos encontrar otras medidas que nos permitan conseguir un mayor ahorro de agua. Por supuesto grifos que gotean se cambian al momento. Creemos que también ayuda el pedir fianzas que aseguren que se hará un buen uso de la casa y así se evitan comportamientos abusivos en este sentido.

Calefacción y agua caliente


A día de hoy el sistema mayoritario de calefacción y agua caliente en el medio rural es el gasóleo, ya que normalmente no llega gas natural, el gas propano no está extendido y las instalaciones de aerotermia son muy recientes. El cambio hacia sistemas de aerotermia con suelo radiante realmente ha empezado a popularizarse en los últimos años y es poco habitual en las casas rurales. La calefacción eléctrica antes de la aerotermia se enfocaba con calentadores eléctricos, radiadores eléctricos y bombas de calor. Era una solución posible para casas de hasta 150-200 m2, pero entonces requería de tanta potencia eléctrica que era mejor instalar gasóleo.

El gasóleo de calefacción, aunque es una de las opciones más baratas, ya hace unos años que se encareció bastante y siempre hemos buscado opciones para reducir su consumo, tanto por el ahorro económico como por el impacto en el medio ambiente, que al final van de la mano. Así pues, desde 2018 utilizamos un sistema de domótica que puede ser integrado en cualquiera de las casas que gestionamos y que permite reducir notablemente los consumos: Nuestro sistema de reservas y gestión, desarrollado por nosotros mismos durante más de 10 años, enlaza directamente con las calderas y cualquier aparato eléctrico que se desee (aires acondicionados, radiadores, termos,..). De esta forma, tenemos los dispositivos programados y, cuando el sistema detecta que hay una entrada para ese día, automáticamente pone en marcha la calefacción y agua caliente justo en el momento necesario para que los huéspedes encuentren la casa caliente cuando lleguen y así no desperdiciar energía. El último día de estancia, a la hora que los clientes salen de la casa, el sistema automáticamente también para la caldera. De esta forma conseguimos estar utilizando la calefacción y agua caliente sólo cuando hay clientes en la casa y gestionarlo de una forma totalmente transparente para ellos.

Por ejemplo, para una estancia de viernes por la tarde a domingo por la tarde, conseguimos tener la caldera funcionando durante sólo 50-52 horas (se pone en marcha entre 2 y 4 horas antes en función de la casa). Por el contrario, si se hace manualmente, normalmente se suele poner en marcha el jueves por la tarde y parar el lunes por la mañana, haciendo que la caldera funcione unas 89 horas en total. Esto implica que, sin domótica, la caldera puede funcionar un 70% más tiempo y suponer un importante sobre-coste energético. En alojamientos con suelo radiante el tiempo de uso es casi el mismo, ya que la domótica se programa para que se ponga en marcha con más anticipación (de madrugada) y se para al mediodía, ya que el sistema tiene mucha inercia haciendo que la casa tarde más en calentarse y más en enfriarse.

En cualquier caso, es esencial que el alojamiento tenga un buen aislamiento térmico, si no los consumos se disparan irremediablemente. A poder ser, es ideal una clasificación energética A o B, pero en alojamientos de más de 10 años es muy raro ver estas clasificaciones. Las paredes de las viviendas que gestionamos suelen ser con piedra o con buenos aislamientos (con los años los aislamientos han mejorado mucho, pero son casas que se intentaban aislar bien de acuerdo con lo disponible en el momento de ser construidas) . De hecho, por nuestra experiencia, hemos detectado que las principales fugas térmicas suelen ser a través de las aperturas, sobre todo si tienen años y son de madera y no han tenido un mantenimiento adecuado ya no cierran tan bien. Un buen cierre de aluminio o de pvc (nos gusta más el aislamiento del pvc si las aperturas son grandes, aunque el aluminio es más estético y hay casas que o bien por normativa o por estética nos decantamos por el aluminio) junto con cristales de baja emisividad (una de las mejores inversiones que se puede hacer) son factores clave para reducir el gasto y aumentar el confort .

Hace tiempo, algunos propietarios habían probado calefacciones con pellet, pero al no tener un uso y supervisión continuos, el resultado no era bueno. Con biomasa las casas no son suficientemente grandes para utilizarlas. El suelo radiante se utiliza en algunas casas y funciona bien, aunque tiene mucha inercia. En cualquier caso, la tendencia es que las calderas de gasóleo progresivamente sean sustituidas por sistemas de aerotermia, pero es un proceso lento, ya que la inversión es mucho mayor y las calderas de gasóleo tienen una vida útil superior a los 25 años.

De hecho, desde nuestro punto de vista, la gran ventaja de la aerotermia es que permite calentar y enfriar un alojamiento además de generar agua caliente. Por tanto, en los nuevos alojamientos se habla de climatización y no tan de calefacción. El hecho de que un alojamiento esté climatizado es cada vez más valorado por los huéspedes.

Electricidad


Lo hemos dejado para el final, ya que a día de hoy está en boca de todos. En primer lugar, es necesario aclarar que una casa rural no es un espacio intensivo en uso de energía eléctrica. Aproximadamente, el consumo eléctrico representa entre el 3 y el 5% de la facturación total de un alojamiento, nada que ver con industrias electro intensivas en las que la electricidad puede llegar a suponer un 50% de sus costes de producción. Sin embargo, muchos propietarios están preocupados por el incremento de coste de la electricidad. Es normal y nosotros también lo vemos con preocupación, junto con el incremento de costes en otras muchas partidas (incluyendo los impuestos y la inflación).

Sin embargo, a fecha de hoy y en base al análisis de costes realizado, el incremento de este año de la factura eléctrica es inferior al 10% respecto al año pasado y representa un coste porcentualmente menor sobre la facturación total de lo que representó en 2019. Además, el incremento de coste de la electricidad ha quedado sobradamente compensado con el incremento de tarifas que se ha podido aplicar en muchos alojamientos gracias al buen trabajo realizado en todos ámbitos y que se ha traducido en una fuerte demanda.

Además, hay un punto adicional y que beneficia de forma importante a un alojamiento rural, y es que las estancias se realizan mayoritariamente en fin de semana que es cuando la luz es más económica. De lunes a viernes de 0 a 8 y fines de semana y festivos es período Valle (P3) y la electricidad es más de un 50% más económica que en período punta (P1).

Los alojamientos donde podemos escoger la compañía con la que contratar la luz, desde hace más de 7 años, los hemos movido sin excepción a Somenergia y es la empresa que recomendamos a todos los propietarios. Nos gusta su filosofía: energía 100% proveniente de fuentes renovables y una empresa simple, transparente y de trato ágil. De hecho, ellos mismos nos han ayudado no repercutiéndonos todo el coste del incremento por lo menos durante un tiempo.

Con esto no queremos decir que el coste de la electricidad en el país no sea totalmente abusivo y que es necesario introducir cambios para evitar que aún más industria abandone el país, simplemente queremos ponerlo en perspectiva.


El coche eléctrico:

Dentro de este apartado hay que mencionar especialmente el coche eléctrico, ya que últimamente algunos clientes de forma muy puntual comienzan a recargar su coche en las casas. Es residual, pero sabemos que irá al alza. Ya hemos colocado carteles en las casas. Aunque el coste eléctrico no es muy elevado, lo justo es que si una persona carga el coche, el dinero que se ahorra al no hacerlo en su casa o en un cargador lo pague directamente al alojamiento.

Algunos propietarios se asustan cuando ven a un cliente cargando el coche durante su estancia. Pero también, y para ponerlo en contexto, actualmente el coste de cargar una batería completa en fin de semana es inferior a 10 €.


Aire acondicionado:

Son una importante fuente de consumo eléctrico, sobre todo si la casa está completamente climatizada. Lo mejor al instalar un aire acondicionado es vincularlo con la domótica para evitar que el cliente se lo deje puesto en marcha una vez finalice la estancia, y en las estancias principales instalar sensores que apagan automáticamente el aparato cuando se abren las aperturas, ya que en casos puntuales, a pesar de avisar a los clientes al entrar en la casa, hemos llegado a ver aires acondicionados funcionando y las ventanas totalmente abiertas.

De hecho, un solo aparato de aire acondicionado o bomba tiene un consumo energético bastante reducido, ya que actualmente todos utilizan tecnología inverter. Lo más importante es concienciar al cliente de que haga un uso responsable de la energía y que mantenga la temperatura a 25 grados. Incluso algunos alojamientos utilizan mandos a distancia que sólo permiten poner en marcha y parar el aire pero no modificar la temperatura que ya tienen pre-establecida.

Iluminación LED:

Desde hace más de 5 años sólo compramos bombillas led y más del 95% de las bombillas en las casas son led o halógenas de bajo consumo. La gran ventaja es que, además de consumir un 80% menos de energía, se funden menos con lo que reducimos el coste energético y también el coste de mantenimiento ya que es necesario supervisar menos a menudo que no haya bombillas fundidas (antes se supervisaba cada mas y ahora una vez cada tres meses). Lo complicado fue encontrar bombillas LED económicas y de una calidad suficiente, pero una vez encontradas la ventaja ha sido clara. Ten en cuenta que en una casa para 14 personas puede haber más de 80 bombillas.


Calefacción eléctrica y termos de agua eléctricos:

Tienen un coste importante y a día de hoy no son eficientes. Es bueno eliminar cualquier pequeño calefactor o radiador. Para ponerlo en contexto, un coche eléctrico consume 3,6 kwh y un calefactor de viento o radiador de aceite 2,0 kwh.


Placas solares:

Pueden ser una buena inversión por el propietario y rinden entre el 6-7% anual con un tiempo de vida útil de 15 años. La gran ventaja para una casa rural es que la climatización de la vivienda en verano tiene un coste prácticamente nulo, puesto que la misma energía que generan las placas casi alimenta toda la climatización.

En resumen


Es importante que los consumos sean optimizados en su totalidad y de forma constante. Si no se optimizan en su conjunto, llega un momento en que el coste total de éstos es tan elevado que condiciona la rentabilidad del alojamiento. Como en todo, no es una única partida la que permite reducir sus consumos, es la optimización de todos ellos. Puntos básicos y que para nosotros actualmente son indispensables son: domótica para la calefacción y aires, buenas aperturas, sensores a las puertas para los aires y jardín con poco consumo.

Recuerdo cuando en 2013 visitamos la República Dominicana por trabajo y tuvimos la oportunidad de conocer por dentro algunos resorts y hablar con varios responsables y directores. Allí nos explicaron que la electricidad era muy cara (ahora aquí ya los hemos superado) y que la eficiencia energética para ellos era una ventaja competitiva llegando al punto de que Barceló Hotels había derribado un resort y lo había hecho nuevo pensando en eficiencia energética (implementando sistemas complejos, pero al mismo tiempo cosas tan sencillas como edificios en planta baja y plantas tropicales que evitaran que el sol tocara directamente la fachada). Este planteamiento les había permitido llegar a ofrecer un resort de cuatro estrellas al precio de uno de tres estrellas. Desde ese viaje el coste de los suministros siempre ha sido algo que hemos supervisado y tratado de optimizar en Naturaki.

Por último, a día de hoy, no nos hemos planteado repercutir los costes de suministro de la estancia al cliente. Por lo general, los clientes suelen ser responsables y el coste de montar un sistema que controle en tiempo real el consumo de agua, gasóleo (o equivalente) y electricidad y entonces repercutirlo al cliente actualmente no compensa por la inversión, control y mantenimiento adicional que requiere. Además, tenemos claro que la satisfacción del cliente bajaría (a mí no me gustaría que me lo hicieran) y los ingresos adicionales que comportaría no llegarían a compensar los recursos extra destinados. Evidentemente, si se detectan prácticas claramente abusivas, pueden descontarse de la fianza que ya entregan los clientes, pero afortunadamente son una excepción.

Huéspedes

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Bebés

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