Hacer cagar el Tió de Navidad o Cagatió es una de las tradiciones más arraigadas de la Navidad catalana. Junto con la figura del Caganer del pesebre preside numerosos hogares cuando llega esta época del año. Pero, os habéis preguntado alguna vez porque tenemos tradiciones tan escatológicas en estas tierras? No nos extraña que mucha gente que viene de fuera se quede con la boca abierta viéndonos golpear el Tió a palos para que cague regalos o que no entienda qué hacen tantas figuritas con el culo al aire defecando a los puestos de los mercados de Navidad.

Hoy os contamos el porqué de estas tradiciones!

El cagatió de Navidad

Hacer cagar el Tió de Navidad es una tradición que deja boquiabiertas a muchas personas que son de fuera de Cataluña o Aragón, y es que cuando ven a todos los miembros de la familia dando golpes de bastón a un tronco con barretina, previamente alimentado, al ritmo de una canción que le anima a cagar regalos, nos parece bastante normal que se sorprendan! La tradición consiste en hacer aparecer a casa un trozo de tronco o rama gruesa unos días antes del día de Navidad, colocarlo en algún rincón abrigado con una manta para que no tenga frío y alimentarlo diariamente con restos de comida hasta el día que se hace cagar. Hay hogares donde el Tió es simplemente una pieza de madera, un trozo de corcho, o una caja de tamaños diferentes según convenga por el espacio y tamaños de los regalos que deberá cagar; en cambio, en otros, es una auténtica virguería de tronco con ojos, barretina, piernas, boca y nariz.

Foto: barcelonacentury.com

Caga regalos que han variado mucho a lo largo del tiempo. Tradicionalmente, el Tió nunca cagaba objetos grandes -estos ya los llevaban los Reyes- sino golosinas, figuritas de pesebre, calcetines, así como cosas de comer y beber para las comidas de Navidad y San Esteban, como turrones, champán, higos secos, etc. Actualmente, sin embargo, el Tió es, junto con los Reyes Magos de Oriente, el gran proveedor de regalos de Navidad de muchos hogares.

Pero de donde viene esta tradición tan extraña? Detrás del Tió de Navidad se esconden antiguas prácticas rituales dirigidas a propiciar la abundancia y la cohesión familiar durante el periodo invernal. Antiguamente, este trozo de tronco robusto (el Tió) se quemaba en la chimenea una vez había cagado todos los regalos. Este fuego invernal simbolizaba, en forma de ritual, la comunidad y la continuidad de la familia: daba luz y alejaba los elementos extraños -reales o imaginarios- de la casa. Originalmente, el tronco quemaba de Navidad a Reyes, y luego se guardaba en un lugar discreto simbolizando un amuleto protector de la casa, del ganado y de los campos. También era costumbre espolvorear sus cenizas por los cultivos y los establos, e incluso encima de las camas, como un ritual para propiciar la fertilidad.

El Caganer del Pesebre

Foto: theculturetrip.com

El caganer se trata de una figura típica de la Navidad catalana que se caracteriza por aparecer en el pesebre de muchos hogares con los pantalones bajados, enseñando el culo y defecando al aire libre! Desde su aparición, se representa el caganer como un típico campesino catalán, vestido con faja y barretina y luciendo una pipa en los labios, pero con el paso de los años ha ido evolucionando y actualmente se crean modelos de personajes célebres como políticos, actores, músicos o futbolistas, así como caganers dedicados a poblaciones concretas, tradiciones lejanas, oficios o animales. El campesino, sin embargo, no ha dejado de ser la forma más popular

La tradición explica que ponerlo en el pesebre lleva ventura en el hogar para que las heces fertilizan la tierra y traen suerte y alegría para el año próximo. Si no se coloca, se espera en el hogar un año de desventuras. También se dice que con el caganer hay la salud y tranquilidad de cuerpo y alma que hace falta para montar el pesebre, con el gozo y la alegría que conlleva la Navidad en el hogar.

Y vosotros, conocíais estas tradiciones? Nosotros, por si las moscas, ya tenemos el Tió de Navidad y el Caganer del Pesebre bien preparados para hacer lucir estas fiestas y para no hacer morir la tradición!