10 errores a evitar durante las vacaciones de verano en la Costa Brava

Llegan las vacaciones, las habéis estado esperando todo el año y por fin ha llegado el día: coche preparado, maletas hechas y casa reservada para unas cuantas semanas de vacaciones de verano en la Costa Brava! Un sueño, que si no seguís estos 10 consejos que os recomendamos os puede hacer sudar... Nosotros conocemos la Costa Brava de cerca y somos unos enamorados de ella, es por eso que en esta ocasión os queremos echar un cable con 10 errores a evitar para hacer vuestra estancia más agradable y para que os podáis llevar el mejor recuerdo posible de vuestro verano!

1. Llegar a la playa más tarde de las 10:00


Entre las 10:00 y las 11:00 puede parecer una hora muy razonable para llegar a vuestras playas favoritas, pero la razón no sirve para el mes de agosto. Si llegáis a esta hora os podéis encontrar con algunos inconvenientes, el primero de ellos aparcar el coche. Intentad evitar el coche, y si no podéis: llenadlo al máximo! Si podéis compartirlo con el vecino, el amigo o la suegra y con suerte os ahorraréis unos cuantos dolores de cabeza. Otro inconveniente, sobre todo si sois más de dos personas, es encontrar un lugar donde poder extender la toalla. Muchos entendidos en el tema -que suelen ser los más avanzados en edad- llegan a las 7:00, guardan el mejor lugar dejando la toalla en él y se van a desayunar tranquilamente esperando que el sol se vaya despertando. Si levantaros a las 07:00 os parece incompatible con estar de vacaciones, entre las 9:00 y las 10:00, en la mayoría de playas aún podréis encontrar un buen agujero sin demasiado peleas.

2. No hidratarse ni refrescarse suficientemente


Agua, zumos, fruta natural, limonada, cerveza, sangría (con moderación), la cuestión es no parar de hidratarse. No es casualidad que en verano nos apetezcan más alimentos fresquitos y jugosos, como melón, sandía, ensaladas ... Hagamos caso a nuestro cuerpo! No hay que esperar a tener sed para beber agua, es por eso que hay que estar atentos a los niños y las personas mayores, ya que tal vez les cuesta tener esta dinámica de irse hidratante y es fácil que eso les juegue una mala pasada. También estad atentos al calor. Si tenéis calor y os es fácil encontrar una fuente de frescor: aprovechadla. El mar, una fuente, una botella de agua, un helado ... La sensación de frío sobre nuestro cuerpo nos calmará el calor interno y seguro que nos ayuda a pasar los sofocos de las horas más calurosas.

3. No ponerse crema solar


Da igual el color de piel, la edad o el tiempo que la piel queda expuesta al sol: la crema solar es imprescindible, y no solo en la playa. Acciones como salir a pasear o hacer ejercicio en el exterior también pueden ser peligrosas a según qué horas si no nos protegemos. La crema solar debe ser un básico para llevar en el bolso durante el verano. Si sois de los que disfrutáis de la soledad de la playa mientras devoráis la última saga de vuestro libro favorito, cuidaos la espalda! Os la podéis ponerse antes de salir de casa -que sería lo ideal- o bien pedir amablemente a un vecino/a de toalla que os eche una mano. Puede ser una buena excusa para iniciar una conversación, y si ese día os habéis despistado y os encontráis en la playa sin crema: pedid a alguien que os la deje! Con la salud no se juega así que fuera vergüenzas! Antes del verano, dejaros asesorar por los profesionales y elegid la crema solar que mejor se adapte a vuestra piel.

4. No desconectar el móvil


Este lo podríamos considerar como un error diario de nuestros tiempos, pero que se acentúa durante las vacaciones. ¿Hay algo más importante que el propio bienestar y el de las personas que tenemos al lado? Nada que no pueda esperar? Hay casos y casos, pero muchas veces parece que en vez de vacaciones estemos haciendo reportajes sociales sobre ellas. Las vivimos para disfrutarlas o vivimos para enseñarlas? Estamos presentes o estamos pensando en los likes que obtendrá la foto del lugar donde estamos? Como con todo en la vida, sería ideal encontrar un equilibrio entre las redes, la información y la presencia. Las vacaciones, sin embargo, pueden servir de excusa para hacer una desconexión real. Un breve mensaje antes de marchar debería servir a todos para entender que estáis de vacaciones y no molestaros durante lo que duren. Nadie es tan imprescindible. Unas merecidas vacaciones sí!

5. Levantarse pronto y comer más tarde de las 14:00


Hay un sabio que dice que todas las discusiones se inician con el estómago vacío, y es que hay estudios que corroboran que discutir con hambre provoca más agresividad. Si juntamos el hambre con el calor, las aglomeraciones turísticas en algunos lugares de la Costa Brava y alguna pataleta de los niños -si tenéis-, el estrés está asegurado. Si empezáis a pensar en el lugar donde iréis a comer hacia las 12:00 y conseguís estar todos en la mesa no más tarde de las 13:00 tendréis el éxito del buen humor asegurado. Un consejo por si prevéis pasar todo el día fuera es llevar algo sano para picar. Los frutos secos pueden ser una buena opción, ya que te dan energía rápidamente y te ayudan a aguantar la travesía de la búsqueda de un restaurante en hora punta.

6. Comer una paella en la zona más turística


No decimos que sea mala: hay paellas pre-congeladas muy conseguidas y hacer una buena paella no es tarea fácil. Lo que marcará la diferencia entre el chiringuito más turístico a pie de playa y el que queda un poco más allá será, sobre todo y de forma bastante exponencial su precio. Estáis de vacaciones y normalmente esto es sinónimo de tener tiempo. Tiempo para buscar opiniones de los restaurantes más apartados de los lugares más típicos (el uso del móvil, en este caso, podría estar justificado), tiempo para poder alejaros un poco de la primera línea de mar y de la multitud y tiempo para disfrutar de una buena comida en buena compañía sin quedarse pelado.

7. No ser flexible con la rutina familiar


Los niños son grandes maestros, y si nos fijamos en ellos en verano veremos que la exprimen al máximo. Son capaces de lanzarse al agua vestidos, de cantar canciones a viva voz mientras van en bicicleta, observar una mariquita intentando levantar el vuelo sobre la arena de la playa, en general: de vivir el presente. Muchas veces somos nosotros, los adultos, quienes les cortamos las alas durante el día a día, por culpa de nuestras obligaciones y necesidades. Según nuestro punto de vista, igual de importante es establecer una rutina como ser capaces de romperla de vez en cuando. Todo lo que vivís durante las vacaciones serán momentos que no se repetirán y que quedarán en vuestra memoria para siempre... no vale la pena pues ponerse de buen humor y ser un poco flexibles?

8. Querer cenar en una terraza sin haber reservado


Después de un día caluroso, una buena ducha, crema para después del sol, os ponéis las mejores galas y salís a dar una vuelta cuando cae la tarde: un helado, un paseo y veis aquella terraza idílica llena de gente. El olor os atrae, el apetito os aprieta, preguntáis al camarero si hay una mesa y os formula la gran pregunta: tenéis reserva? La respuesta ideal es: sí, tenemos reserva. Si no es así, lo más probable es que tengáis que esperar al menos 30 minutos para conseguir esa mesa que ya está haciendo los postres... La suerte es que suelen haber bastantes turistas junto con personas del lugar, y el horario de comida entre unos y otros varía notablemente. Por lo tanto, la hora punta tanto puede ser a las 19:00 como a las 21:00. La mejor prevención: reservar.

9. No bajar el ritmo de 14:00 a 16:30


Son las horas de más calor. En verano, en la costa Brava, el día se parte en dos: las horas de la mañana y las horas de la tarde. De 14:00 a 16:30 el tiempo se detiene para descansar, ya que las temperaturas altas te obligan. A partir de aquí hay muchas opciones: desde una merecida siesta, una película con los niños, unos juegos de mesa, una meditación bajo la sombra de un árbol, una visita a un museo cercano... Son horas donde la actividad en el exterior se hace pesada y donde se necesitan grandes dosis de agua, crema solar y sombra! Si conseguís contagiaros de la tradición de la siesta, podréis alargar más las tardes y disfrutar al máximo de las noches de verano al aire libre.

10. Olvidar del todo el ejercicio


No nos engañemos: el verano y en general las vacaciones, suelen ser épocas de excesos: helados, tapas, cervezas... No hay que obsesionarse, pero si incorporamos un poco de ejercicio nos sentiremos más saludables. Simplemente podéis aprovechar para ir a la playa en bici (así también os ahorraréis las aglomeraciones de coches), caminar a buen paso por los numerosos caminos de ronda que tenemos por nuestra geografía, un paseo de punta a punta de la playa con los pies en la orilla del mar, una salida en kayak ... no solo existen los chiringuitos y la playa, en la costa Brava también tenemos lugar para los deportes, no os olvidéis!

Esperamos que podáis aprovechar estos consejos para crear un recuerdo inolvidable de vuestras vacaciones de verano en la Costa Brava! Y si sois de los que vais a última hora reservando el alojamiento, os recomendamos echar un vistazo a nuestras casas. Felices vacaciones!

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