Estratégicamente situada entre las comarcas del Pla del Estany, l’Alt Empordà y la Garrotxa, la Villa Condal de Besalú es uno de los conjuntos medievales más importantes de Catalunya y donde la combinación de cultura, tradición, gastronomía y naturaleza que propone la han convertido en uno de los destinos turísticos más populares de toda España.

El patrimonio histórico de Besalú se encuentra extraordinariamente bien conservado gracias a la restauración continua realizada en los últimos años. Destacamos especialmente el Puente Viejo y el Barrio Judío.

El puente de origen medieval es la imagen por excelencia de la villa. Construido en el siglo XII, atraviesa el río Fluvià y es de visita obligada. Las vistas des lo alto del puente son fantásticas, pero desde donde se aprecia mejor su monumentalidad es bajando a orilla del río y es desde donde se pueden realizar las mejores fotografías.

El barrio judío es de los más importantes de Europa. Una visita a pie entres sus calles os revelará auténticos tesoros arquitectónicos, los más importantes de los cuales don los Micvé. Los baños judíos, descubiertos casualmente en 1964, son los terceros que se encuentras en Europa y los únicos en toda España.

Junto con la iglesia de San Vicens, la iglesia de San Julià, la casa Cornellà, el monasterio de San Pere y la Colegiata de Santa María forman en su totalidad un conjunto singular declarado “conjunto histórico artístico nacional” en 1966.

Para apreciar el conjunto con todo detalle os recordamos que podéis realizar las visitas guiadas a pie, organizadas por la Oficina de Turismo de la misma villa. Además, en internet mismo, podéis encontrar esta excelente guia de arteguias.com que relata con gran detalle la visita por Besalú.

Y como no, os recomendamos complementar la visita con un buen almuerzo en uno de los numerosos restaurantes que encontraréis en los callejones de la villa, algunos con agradables vistas sobre el puente medieval.

Por último y si deseáis completar el día, podéis acercaros a visitar los volcanes de la Garrotxa, la Fageda d’en Jordà, las cuevas prehistóticas de Serinyà o bien el Lago de Banyoles, todo ello a pocos minutos en coche desde el pueblo. Tened en cuenta que en invierno la mejor ruta seria visitar primero alguno de estos bellos lugares y seguidamente daros un paseo por Besalú, comer algo en alguno de sus restaurantes y durante la tarde continuar con la visita de la villa.